Mi dulce corazón roto...
Pretendo despertar y ver que esto no ha sucedido, pues en velación por ello he permanecido, enmendando lo escaso que no se ha magullado. De púas al alma y sufrimiento en mi entidad, de lamentos y sollozos y de broncas recluidas. Lesiones recónditas y taciturnas que carcomen mi ser, que se sotierran como zarpas y demuelen mi entender, y de conocer que es mi yerro y de soportar cada noche. Mal profecía que estruja mi pecho, mal acervo que vino para quedarse, cuán lastimado estoy, cuánto morbo me ha inyectado...
Cuánto tiempo ha franqueado, cuanto más se incrustan en mí esas espinas en mi pecho, proporcióname tu cariño para templar mis heridas que sienten que no se hilván por sí solas para recobrarse, cuánto mal perpetúa en mí, redímeme de éste suplicio, despídeme la sirga de protección, la de tu amor que quizás sea asaz para retornarme a mi ser, védame el azote de las malas quimeras, de esas pesadillas carnales de las que ya no quiero ser parte...

0 Comments:
Post a Comment
<< Home